martes, 22 de enero de 2013

whis you were here




Puedo sentir el calor de tu piel en mis dedos aún a pesar de este cristal helado que nos separa, ese que tan solo nos deja intuirnos, adivinarnos…
Puedo sentir el roce de tus labios cuando miro los tuyos, cada pliegue, cada beso, la humedad y el olor de tu aliento, tu respiración entrecortada incrementada por el roce de mis dedos por tus caderas.
Puedo sentirlo porque están grabados en mi alma, y con tan solo cerrar los ojos y escuchar estos acordes, mi cuerpo corre al encuentro de tu recuerdo, y se deja cubrir como amante desesperada, de toda tu esencia hasta embriagarse de nuevo de cada parte de ti. 

corazon...



Y late...con ruidos sordos chocando contra estas paredes acristaladas... Y late... Y golpea con fuerza intentando buscar la fisura que termine de romperlo todo... Y late.. revoloteando incansable x todos los rincones de este saco de huesos y entrañas... 
Y late... Con cada inspiracion y aun con mas fuerza con cada exalacion como si asi pudiera escapar x mi boca... 
Y late... Mientras me susurra que sera él el q todo lo destruya para comenzar de nuevo... 

Y late..tintado de rojo sangre...

y late.. agresivamente vivo...

Y late... Y rompe... Y nace... Y VIVE. 

(inspiraciones metricas)

Sentido de permanencia


Creo q el sentido de permanencia q necesitamos es xq no sabemos estar en la profunda soledad, necesitamos pertenecer a grupos, familia, ciudades, equipos, para sentir q compartimos mundo con los demás, y a veces esa elección autoimpuesta, o heredada, solo nos bloquea aun mas.... Xq los pilares sino se moverían, ya no diferenciaríamos arriba de abajo, lo correcto de lo incorrecto, y entonces, bajo tanto silencio... Estariamos nosotros... Con nuestra verdad, con nuestra esencia, con nuestros miedos... Tan solo nosotros... Y el deseo irrefrenable de ir corriendo a todo ese ruido y calor inerte te hierve.... Pero si lo controlas... Seras capaz de estar en todos los sitios siendo tan solo tu mismo...

martes, 8 de enero de 2013

Amante esporadica




Amanecí con la imagen de tu piel blanquecina en mi cabeza, la melancolía me hizo recordar tus cumbres, tu olor, tu tacto, esos abrazos eternos que acariciaban mi alma mientras que nadie miraba. Cierro los ojos y puedo sentir el calor de esa sonrisa escondida tras cada arbusto, cada piedra, como quien juega al escondite y el premio por encontrarte es la vida.  Y a veces me pregunto porque sigo estando aquí, a veces me pregunto porque sigo tratándote como una amante esporádica cuando ansio levantarme cerca de ti cada mañana… a veces me siento tan sumamente lejos de cada persona que se cruza en mi camino, que me planteo si no me estaré volviendo pétrea como tu… lejos de ser inerte… siento como mi corazón golpea a veces con desesperación esta caja torácica con paredes de 30 centímetros que rodean mi vida,  como busco alturas y derrumbo techos para poder respirar. Y en días como hoy te echo tanto de menos que solo logro alimentarme con el calor de tu recuerdo, y sonrío mirando al horizonte al adivinarte entre las nubes, porque sigues ahí, esperándome… ojala pudiera acariciarte…